Inicio Literatura Cuento Víctor Manuel Martínez Arellano, escritor popular laguense

Víctor Manuel Martínez Arellano, escritor popular laguense

0
29

Nacido en Lagos de Moreno en 1977, este autor iconoclasta empezó a escribir desde muy joven. Preparatoriano, ganó en 1998 el premio FIL Joven que otorga la Universidad de Guadalajara, en el marco de tal feria, en el rubro de poesía. A lo que procede un primer lugar como cuentista en el taller El Tlacuache y un segundo lugar en un concurso de calaveras literarias de la Universidad de Guadalajara. Siempre fue un lector frecuente: novelas, temas sociales, antropología, etc. Cabe decir que heredó el gusto por la letrística de su abuelo Patricio Arellano Aldana, quien fue autor de corridos clásicos, que han llegado a ser muy famosos en Lagos de Moreno, como el “De Martín Díaz” que aparece en la sección cristera del libro El corrido mexicano de Vicente T. Mendoza. Antes de que el abuelo muriera, Víctor le escribió a su vez un corrido a él, dándole un gran gusto.

            Ya más grade, incursiona en el rap. Aunque produjo solo unas cinco canciones, forma parte de la historia del rap laguense, irrumpiendo con una actitud contestataria. En su tema “Himno laguense” cuestiona los símbolos y héroes que dan identidad a su ciudad. Del mismo modo musicalizó el capítulo séptimo de la novela Rayuela de Julio Cortázar, rapeándolo. Con este tema, dio una ponencia en el Sexto Festival Internacional de Contracultura realizado en su ciudad. Su nombre de rapero fue Bik2, y era tal su actitud y lírica que uno gran rapero, Skool77, lo invitó a grabar gratuitamente en su estudio. Se ganó así el respeto de los raperos locales. También colaboró ocho meses en el programa “El rimadero” sobre la cultura del rap de Radio UdG; y diseñó un curso sobre esta cultura para un centro cultural, en lo cual lo apoyó su esposa pedagoga.

Posteriormente realiza estudios inconclusos en Humanidades, en la misma UdG. Y toma un diplomado sobre literatura con maestros como Raúl Bañuelos, Jorge Souza y Dante Medina.

    Tras ser escuchado declamando sus propios poemas, es invitado por el escritor Dante Alejandro Vázquez al Encuentro de Poetas Francisco González León, que se celebra en su ciudad natal, en el cual ha sido una presencia muy animada durante varias ediciones.

Sus primeros libros nacen tras un trance de escritura automática acompañado de relaciones sexuales, que él denomina “arranque candoroso”; le nace así un conjunto de cincuenta poemas, con los cuales publica su primer poemario Veinte cursis poemas y un inmundo soneto (2017). Los otros 30 aparecen en su segundo libro, Poemario personal (Caronte, 2018). Luego de eso vendría su libro Cuentos… y otros cuentos (Caronte, 2019), el cual presenta y firma en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Tiene actualmente un libro de aforismos listo para la imprenta. Se ha aventurado a escribir haikú, soneto y a capitular la vida de su abuelo del que hemos hecho mención. Este año cumple 22 años consecutivos de escribir calaveras literarias para amigos y familiares, las cuales le han hecho ganar más concursos locales y estatales. Del mismo modo, ejercita la pluma con artículos culturales y de sentido social, cuentos y poemas en revistas y periódicos locales y regionales.

Veinte cursis poemas y un inmundo soneto


Su nombre parodia el célebre poemario de Pablo Neruda Veinte poemas de amor y una canción desesperada; fue firmado con el pseudónimo de Demóstenes Chingao y reza su dedicatoria: “A mis mujeres”.

Se trata de un conjunto que canta el deseo y el “festín de la carne” (“Mi manera animal”/ de hacerte el amor / poéticamente”). Los poemas tienen una estructura que recuerda mucho la canción popular e intuitiva. En ellos encontramos cuerpos cargando el cielo con sus propios infiernillos de lascivia, mujeres “de naturales recursos abundantes”: “Porque hay mujeres que en la espalda lo tienen todo: un puente, un cadalso, un abrevadero, el horizonte”, “Mujeres que, sin haber estado en nuestro lecho nunca, nos enseñan a amar a otras mujeres”. Mireyna Luna apunta en su prólogo que el libro es un “Continuo y lento serpenteo por las lubricas tierras de la impudicia”, y que reverencia las formas dadoras de la vida (y el placer). 

            Poemas sobre hurgamientos, comer el cuerpo, derrames, el ansia del tocamiento, los sismos de la piel, el paso por los pliegues, chupar antes que besar, estar encima uno del otro, los labios como declaración de guerra, ungirse con un olor, el ofrecimiento del sexo, vuelo del goce afiebrado y feliz, donde la penetración es solo una de las formas de gozar un cuerpo, curvaturas y redondeces plenas, llover a cántaros, catar los quesos naturales, escaldar las lenguas en las ranuras, hedores que vuelven a uno lamedor, ser perro en celo, separar las hendiduras y arremeter, henchimientos, pasear la boca, amantes que “hierven en su propio jugo, / hierven en su propio juego”… Y así por el estilo. Porque: “Un cuerpo que no ansía / es carne que no alimenta”. Un ejemplo:


Tus caderas
el risco
del que
peligrosamente
cuelgo

            Del mismo modo, tenemos algunos haikús:

Es justo donde
se te bifurca el cuerpo
que yo me atoro.

Poemario personal

Con la dedicatoria “A tu bendita / sabrosísima carne / que me alimenta”, este poemario recupera la estética erótica del poema anterior. Si bien el autor afirma que no descubre un hilo negro con estos poemarios, lo cierto es que tiene frescuras propias que sus lectores notan, y esto le da satisfacción al autor.

Es de notarse que en este poemario el amor por la mujer tiene más preminencia; por ella el poeta se deja herir: “Todo nos trae y todo nos lleva a ella”. El cuerpo, de nueva cuenta, como “un poema inescribible, inasible, incognoscible. Por eso el poeta se pregunta: “¿Qué es la carne si no está al servicio de nuestros más calientes deseos?” Por eso los dedos se salen con la suya en nuevas urgencias. Con ganas de “morir de sexo”, de “ostentar en el cuerpo los estigmas ciertos de un sexo” que se recorre desahuciado. El sexo femenino como una herida húmeda que guarda una perla rosa (el clítoris, que también es “fósforo”). Las piernas como “un ábaco a donde van a sumarse los fervores”. “Correr por un campo minado de perversiones.”

Cabe destacar que este poemario fue ilustrado con dibujos del mismo autor.

Cuentos y otros cuentos

Un conjunto de veinte cuentos. Entre ellos resaltan aquellos ambientados en los espacios rurales y campesinos de Los Altos de Jalisco, habitados por campesinos y abuelos viejos enfebrecidos de supersticiones que hablan con arcaísmos y barbarismos (desconchiflado, rascuache, contimás, gaznate, de oquis, garigoleado, pachocha…) También contiene algunas crónicas, como la de un momento de tensión entre dos conocidos escritores jaliscienses; y la ocasión en que el autor conoció a Chabela Vargas y tuvo un momento humorístico con ella. Y algún cuento fantástico, como “Raulito y el Jarrón”, acerca de un niño muerto que no puede entrar al cielo debido a que carga un jarrón muy pesado con las lágrimas de sus padres, razón por la cual éstos, tras ser visitados por el niño muerto, dejan de llorar por él.

Destaco el primero de los cuentos: “La mierda de oro”, una fábula toda escatología donde se mezclan la crítica social, la destrucción y el humor. Como muestra de su narrativa, donde no podría faltar la lascivia procaz, citemos los siguientes párrafos de “Cuento chino”

¡¡¡Te deseo!!!… Es algo que no puedo evitar aunque te portes mamona.

      Hoy busqué tus calzones, los más sucios, y después de acercarlos a mi nariz, aspiré largo y profundo y aguanté lo más que pude la respiración. Sabes que de ti no hay prácticamente nada que no desee y ahorita cómo ando, con tantos días y tantas ganas de hacerte el amor. ¡Ya ni chingas! Enojarte por eso.

     Aspiré y volví a aspirar como he visto que lo hacen los que le dan el golpe.Bien sabes que ni siquiera fumo, ¿para qué? Qué caso tendría si no puedo quitarme primero el vicio de oler los calzones que te quitas luego de días, porque así te pido que lo hagas, y aun cuando según tú me dices “¡eres un puerco!”,no sólo lo haces, sino que me dices dónde los has puesto.

El autor desea reiterar que no hay mejor honor para un escritor que leer su obra, así que, tras estas muestras y reseñas, los invitamos a conseguir su obra, la cual pueden pedir en su Facebook personal: Tipito Maduro.

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí