¿A qué hemos venido, vida, a tus dominios?
Como unas fauces te abres
para que te conozcamos en lo profundo:
sólo humo y polvo de la devastación…
Eres un cuadro de horror
con un jardín carnívoro, del cual queremos desencajarnos.(Preferiría vivir en un lodazal, y yo ser un cerdo, a esto.)
Inagotable fuente en medio tuyo, a tus pies cae nuestro llanto
como la semilla que hace florecer la única belleza posible.
¿A qué…?











