Apaga las velas del encuentro,
desmaquíllate, arroja las flores  al inodoro,]
porque no vendrá, aquello,
lo último por lo que valía vivir…

¿Qué haces, grande tonta,
desgarrando el encaje que te adorna
como un regalo dispuesta a entregarte al él?
¿Qué haces cortando tu cabello como una loca,
en señal de ridícula rebeldía?

Escuchaste sus pasos alejarse
y aún te mueve y te estalla el último beso,
robado con un falso juramento de amor.
Crees oír esos pasos en la escalera
y ver una silueta que se pierde entre las sombras.
¡La silueta de lo que no es!

Derrúmbate sobre la alfombra,
desgarra tus vestidos, rompe algunos trastos,
corta tu cabello como una loca;
pero no rasgues más tu cara,
para que no vuelvan a decir por las esquinas
que aquella enamorada que grita en la noche
eres tú.