Dentro del imaginario colectivo existen animales malditos por ser asociados con el diablo, ya sea como acompañantes o como disfraces que adopta Satanás para engañar a los humanos.

Algunas de las formas adaptadas por  el diablo son representaciones de dioses paganos de la Antigua Grecia y Roma. Una de las formas más conocidas del diablo es el macho cabrío, relacionado con la del Dios Pan de la mitología griega.

beelzebubBelcebú es otro caso de Dioses antiguos convertidos a demonios, se le conoce como el “Señor de las Moscas” y se le representa precisamente como mosca. Hay que recordar que en el Nuevo Testamento adopta diferentes formas de animales: langostas, escorpiones, leopardos, leones y hasta osos.

Otro animal muy desprestigiado, durante la Edad Media, ha sido el gato, específicamente, el gato negro. La asociación del gato y el diablo llevó a que se mataran miles de gatos durante la Edad Media, lo que curiosamente fue una de las causas de expansión de la peste negra. Por otro lado, en esta misma época se creía en la existencia de los pyewackett, que eran demonios menores que adoptaban la forma de gatos y que Satanás obsequiaba a las brujas para que las protegiera.