En palabras de Ana Clavel, y título más reciente, El amor es hambre, pero en el Talo el hambre es deseo, experimentación y mestizaje, el arte gastronómico se vuelve obsceno y exquisito al paladar.  

Como detalle interesante, la palabra talo, de origen Vasco, significa taco y la nueva propuesta de los chefs Bruno Oteiza y Santiago Migoya es una nueva apuesta por una cocina libre, fresca, variada y sobre todo novedosa, sin perder la esencia de la comida tradicional vasca y mexicana. También es un homenaje al maíz que tanto bien ha hecho a México y al mundo.

 “Hacemos la cocina de ambos lados del mundo pero en realidad es una cocina mexicana, con nuevas mezclas, por ejemplo, la sopa de tortilla no es con caldillo de tomate y masa, en el talo la hacemos con mejillón, como si fuese una sopa del país Vasco, con la guarnición de la tortilla, crema, y aguacate; crudos, aguachile de setas.”

 El Talo presenta una cocina divertida, lúdica y sobretodo nueva, mezclar la cocina vasca y mexicana es casi obsceno. Y aunque degusté la cocina del Talo, me he de guardar el veredicto final he invitarte a que experimentes con tu paladar el sabor de la nueva cocina.

Como información extra, durante el primer año habrá invitados especiales, cenas y el programa Chef connection, donde chefs de los Ángeles, Europa, Asia y México llegarán a la cocina del Talo y compartirán una cocina open.     

“Ven a Talo, prueba y verás” Bruno Oteiza.

Puedes encontrar a Talo en Hegel 406, Polanco. Podrán gozar de deliciosos mestizajes de la cocina.