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LINA ZERÓN: IMPULSIVA Y TEMPERAMENTAL

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Lina Zerón (Ciudad de México, 1959) es una escritora con una amplia trayectoria, principalmente como poeta. Parte de su obra ha sido traducida a otros idiomas como el inglés, el francés, el italiano, el árabe, el rumano y otros. Lina tiene publicados 18 libros de poesía, 5 novelas y 2 libros de cuentos. Gentilmente, nos ha concedido una entrevista de donde se desprende lo siguiente.

Lina nos cuenta que ser poeta no es ni una afición ni un entretenimiento, si no que significa “pasar todo lo bueno y lo malo del mundo a través de ti, dejarlo salir impregnado de tu esencia, exorcizar demonios y conjurar nombres y palabras, es hechizarte con cada verso”. Ella y la poesía son inseparables. “No hay Lina fuera de la poesía”, nos dice. Sin la poesía, nos cuenta, su vida estaría bastante vacía. Su relación personal con la poesía la considera ágil, pues siempre que ha tenido algo que contar en este sentido nunca le ha sido demasiado difícil hacerlo. De esa manera han nacido poemas que para Lina son entrañables como “Un gran país”, “Moradas mariposas”, “Cortesanas”, “Ahí dónde”, “Talibán”, “La casa”, “Letanía”, “El patio trasero”, “Etiqueta y moda”, “Domingo sereno”, “Hígado de perra”, “Mujeres”, “Mala hierba”, “Septenario, “Dime amor” y otros más.

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Sin embargo, se mueve también en otros géneros, como el cuento y la novela, los cuales va configurando con historias de su propio corazón e historias ajenas. Pero escribe mucha más poesía porque éste le brota de los poros. De cualquier manera, siempre busca ser crítica con lo que hace en cualquier género literario. Concibe su trayectoria como el crecimiento de una planta. Cuando termina un libro puede ver que es distinto al anterior y contempla su camino recorrido. En cuanto a los cuentos breves su idea se asemeja bastante a la concepción del haiku en poesía. Sencillez, concreción y belleza.  “El cuento corto es la prosa más pura, más desnuda de todo artificio, de cualquier tentación de barroquismo. Escribir lo imprescindible de forma que nada falte y nada sobre”, recalca. A pesar de todo, no podría decir cuál de todos sus libros es el más entrañable para la escritora. Cada uno tiene su lugar para Lina porque mira en ellos cómo ha ido creciendo y alcanzado su propia voz y estilo. Sin embargo, su primer libro sigue siendo significativo, porque a partir de él empezó de cero. En cuanto a su propia escritura, Lina busca que su lenguaje sea comprendido por la mayor cantidad de personas. “Todo lo hago con mucha pasión; soy impulsiva y temperamental.”

Lina también tiene un largo trabajo como editora, y lo que le ha dado una gran satisfacción es poder publicar a gente joven y talentosa, siendo una verdadera amiga para sus autores, ya que la experiencia del mercado editorial puede llegar a ser muy traumática para el escritor. “Tengo una gran satisfacción de haberle editado su primer libro a muchos jóvenes y reeditado a otros consagrados algún poemario en particular, como Los epigramas de Ernesto Cardenal.” También está orgullosa de haber publicado a Claude Couffon, Dolores Castro, Max Rojas, Marta Leticia Martínez de León, Queta Navagómez, Phil Manzaneque, Alejandro Campos, Hoz Leúdanez, Omar Herrera de Cuba y otros.

Se entiende que Lina tiene una gran cantidad de amigos poetas, viejos y jóvenes que hacen su vida afortunada. Entre ellos, Majorie Evasco de Filipinas, Marilda Confortin de Brasil, Amir Or de Israel, Phil Manzaneque de Cataluña, Nancy Morejón, de Cuba, Gioconda Belli de Nicaragua, Chiqui Vicioso de República Dominicana, entre otros, a los cuales admira considerablemente. Con los poetas jóvenes su relación es maravillosa, porque aún se siente joven “y la edad nunca importó demasiado en poesía”.

En cuanto a la escritura hecha por mujeres en México, piensa que su tradición es muy importante. “Me gusta pensar que cada nueva generación está más preparada y viene con toda la fuerza y que harán cosas impresionantes.” Considera que los festivales y los encuentros son muy importantes para que las mujeres escritoras se conozcan y fortalezcan lazos.

Lina ha dado una gran cantidad de lecturas públicas en México y el extranjero. Una de las más memorables para ella fue una de las clausuras del Festival de Medellín, Colombia, “donde leí casi ante diez mil personas y aplaudían y pedían otro poema y otro, y tuve que pedir permiso para leer dos más de lo permitido en la clausura. En realidad, me va muy bien en los Festivales donde me invitan”, nos cuenta.

Paralelamente, se ha dedicado al periodismo cultural, lo cual le ha permitido conocer gente del medio, y ha sido un gran reto, una responsabilidad y un descubrimiento a nivel personal, logrando aprender bastante. En cuanto al periodismo cultural hecho en México en estos días, considera que estamos ante un panorama cambiante, que nos llevará por nuevas relaciones entre los autores y los lectores.

Como tallerista con niños indígenas de Oaxaca su trabajo fue también memorable, pues considera que los niños tienen una sinceridad y una espontaneidad natural fascinantes. “Son absolutamente receptivos y curiosos. Los talleres ayudan a encauzar toda esa energía”. Cree que esta experiencia fue mágica, pues la mayoría entre su grupo deseaba emigrar a Estados Unidos y hoy hay entre esos niños ingenieros y agrónomos.  “Ese es mi mayor premio y retroalimentación”, asegura.

Actualmente, Lina trabaja en su nuevo libro de poesía, Carne al tigre y termina su libro Cartas a mí misma. Y sobre todo es ser feliz, convenciéndose de que cualquier cosa que le pase a su salud la puede enfrentar o hacerlo poema o cuento y reírse de sus tragicomedias.

Finalmente, Lina reflexiona sobre la situación actual del país y opina sobre los años venideros: “Creo que los mexicanos como sociedad no nos podemos permitir retrocesos. Hay mucho trabajo pendiente, la igualdad, la violencia, los derechos sociales, la educación o la sanidad están en la agenda del nuevo gobierno y se deben de cumplir. Es un trabajo para los políticos y es un trabajo para nosotros como sociedad. Son tiempos difíciles. Pero debemos de permanecer firmes y unidos como sociedad. Toda crisis es una oportunidad de cambio y ahora tenemos la oportunidad de hacer lo que nos lleve a ser mejor sociedad y si cada uno de nosotros comenzamos por nuestra calle, ambiente y generosidad hacia los otros, tener y dar paz y amor, todo será más benéfico para el país que somos los de a pie.”

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Presentamos una selección poética de la autora:

MORADAS MARIPOSAS

Fui semilla de sol plantada en la tierra,
parida por un tornado de agua,
entre polvo estelar y alarido de colores.

Yo quería nacer mariposa,
águila
y que me crecieran doradas plumas,
pero nací higuera de enormes raíces
y me salieron ramas
y de las ramas hojas
y me nacieron ojos en la corteza.

De las hojas brotaron palomas
y acunaron suspiros mis rojos dedos,
mis manos abanicaron tinieblas
y probé la manzana del edén.

Supe del sabor de la sangre
y me punzaron los huesos
y aprendí a llorar con mi sombra
y a cargar la cruz del fruto de María
pero también probé la miel sagrada de la rosa
y la carne del cordero
y tuve sangre virgen en las venas
y entre mis piernas el jugo de Adán corrió.

Mi vientre parió moradas mariposas
que alimenté con savia pura de abeja
y me transforme en Olmo
para defender los frutos
y ni sequías
ni tempestades
arrancaron mi tronco de la tierra.

Cantaron muchas primaveras con sus inviernos,
maduraron los higos y a la vida cayeron
y se olvidaron de este árbol
y desnudas quedaron mis ramas.

Dejé de ser higuera y olmo,
me crecieron alas
y en las plumas colores
y en los colores agua
y me convertí en pez-golondrina.

Mis lágrimas humedecen las escamas
y los suspiros hacen volar mis alas
cuando veo las semillas que mis frutos dieron.

Soy feliz de haber nacido higuera,
volverme Olmo
y ahora ser pez-golondrina
sin nido fijo y sin cadenas.

DIME AMOR

¿Qué harás?

Si sobrevivo sin ti a la furia de la noche,
y desnuda atravieso entre balas
este campo minado de recuerdos,
si descubro un aljibe de amor en el desierto
y a solas bebo en la noria de las ansias.

¿Qué pasará amor?

Si mis pies a seguir tu huella se afanan
y mis manos en perseguir hojas al viento,
si convierto atormentadas nubes en llovizna
y desquebrajadas olas en manso huracán.
Si mi voz repite que te amo en la penumbra,
y tus besos es lo único que quiero.
Si busco tu nombre en el sueño que se extingue
y tu aroma de violetas mientras duermo.
Si al probar la madurez de mis mares
tus labios enmudecen de ternura
y de tanto amor se desorientan las gaviotas
que descubren al vuelo el secreto que nos une.

¿Qué ganaría?

Por coser atardeceres al diván de tu regazo
ofreciendo devorar a besos la nostalgia
mientras someto torbellinos corazón adentro.
Si vendiera como espejo mi rostro en el mercado
y dibujara tu imagen en el corazón de mis entrañas
para que pueda este poema soportar tanto tormento.

¿Cómo continuar?

Ahora que la ausencia es la única que ama
en esta soledad congelada de suspiros.
Si no hay más desiertos ni lluvia en mi alma
y tu recuerdo es oscuridad sobre mis ojos.
¡Dime amor cómo recuperarte!…
Tal vez regando mi piel por los caminos
hasta ser cadáver mezclada con tus huesos.

LETANÍA 

Benditas las mujeres que protegen el fruto de su vientre,
asumiendo la parábola de su belleza bajo un delantal,
aquellas que lavan su rostro con el manto de la rutina
y aprenden a alzar la voz , aunque sólo se tenga la voz.

Benditas las mujeres que arrastran la cruz de impuras,
regando su futuro con lágrimas de ausencias,
que encuentran  purificación en el agua de cualquier río
y tejen amores dispersos en el manar del tiempo.

Benditas las mujeres que se enamoran,
las hechiceras de la noche,
las que comparten el fuego de las bodas del cuerpo
en la consagración de la piel.

Benditas las que gritan lo que el corazón profesa,
las que escuchan y las que imponen su palabra,
también las que callan su verdadera pasión,
sobreviviendo como agua estancada y triste.

Benditas las que enfrentan el nido vacío,
reviviendo cada noche el éxodo desde su origen.

Benditas las que son tormenta, río sin cauce,
a las que llaman locas, revoltosas,
liberadas, feministas,
y son capaces de atropellar al viento con una mirada.

Benditas las hembras con fracturas y fragmentos.
Benditas Nosotras, matriz del universo.

UN GRAN PAÍS

Vivo en un país tan grande que todo queda lejo

            la educación,
            la comida,
            la vivienda.

Tan extenso es mi país
que la justicia no alcanza para todos.

 

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