El Galaxy Note 7 de Samsung pintaba para ser uno de los smartphones más sorprendentes hasta ahora, sin embargo, el modelo ya está oficialmente muerto a nivel mundial.

Samsung detuvo de forma definitiva la producción, venta, distribución e incluso su plan de reemplazo voluntario, en el que intercambiaban el Galaxy Note 7 por unidades que supuestamente habían sido reparadas y que sin embargo, tuvieron exactamente el mismo problema de explosiones.

Los casos de explosiones simplemente siguen apareciendo, aún con los teléfonos que fueron revisados y supuestamente repararon en Samsung. Uno de los videos más impactantes es uno documentado en video en el que el smartphone comienza a incendiarse en la mesa de un Burger King:

El problema podría ser catastrófico para Samsung, no sólo en el aspecto financiero, donde se calculan pérdidas por hasta 10 mil millones de dólares, según reporta Expansión.

La decisión de solicitar a los consumidores que dejen de usar todas las versiones del Note 7 y de detener las ventas a nivel global, le costó a Samsung un descalabro del 8 por ciento en la bolsa de Seúl, lo que se traduce en una reducción del valor de la empresa de aproximadamente 17 mil millones de dólares.

El Samsung Galaxy Note 7 estaba destinado a convertirse en la peor pesadilla de Apple, ya que el iPhone ha ido perdiendo popularidad en Estados Unidos, donde el Galaxy S7 venció en ventas al iPhone 6s en los últimos meses. Sin embargo, está claro que el tiro les salió por la culata a los surcoreanos, y todo porque supuestamente habrían apresurado la producción de los equipos para salir al mercado antes que el nuevo teléfono estrella de los de Cupertino.

Lo sucedido a Samsung debería ser una lección para todos los fabricantes, quienes deben poner la atención en crear productos increíbles antes que simplemente saturar el mercado con lanzamientos nuevos cada mes.

¿Podrá Samsung levantarse de este tropiezo monumental?