Imagina tener 16 años, despertar un día y encontrar tus redes sociales abarrotadas de mensajes de odio con una clara tendencia a señalar tu vida sexual, escritos por personas que ni siquiera te conocen, que incluso son de otros estados, de otros países, tan ajenos a ti, pero que sin ningún reparo, te juzgan.

Esta fue la realidad de Ainara Suárez en el 2018, después de que la youtuber Yosseline H., con una plataforma de difusión masiva de más de 6 millones de seguidores, publicara un video titulado Patética generación, donde expone a un grupo de adolescentes que sostienen una riña. Derivado de esto, la youtuber comienza a emitir juicios de valor con respecto al comportamiento de varios de los involucrados, con especial énfasis en una de ellas: Ainara, a quien no solo le otorga calificativos hacía su imagen física, conforme transcurre el video comienza a hacer alusión a cierto contenido de carácter sexual que involucra a Ainara, así continúa señalándola de forma dolosa en repetidas ocasiones, donde incluso sugiere que las fotografías que Ainara sube a su Instagram son «inapropiadas», y sin ningún miramiento la llama «puta» y de moral «muy, muy distraída».

Estas palabras pueden parecernos cotidianas, pero eso no implica que sean inofensivas, y que a su paso puedan dejar grandes estragos en la vida de una persona, incluso de toda una familia, y más cuando se usan para señalar y someter al escarnio público la vida sexual de una persona. Sin embargo, no debemos perder de vista que existen derechos sexuales y reproductivos, los cuales forman parte de los derechos humanos contenidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, además de otras leyes como la Ley General de Salud.

¿Cuáles son esos derechos?

  1. Decidir de forma libre, autónoma e informada sobre mi cuerpo y mi sexualidad.
  2. Ejercer y disfrutar plenamente de mi vida sexual.
  3. Manifestar públicamente mis afectos.
  4. Decidir con quién o quiénes relacionarme afectivamente, erótica y sexualmente.
  5. A que se respete mi privacidad y a que se resguarde mi información personal.
  6. A la vida, a la integridad física, psicológica y sexual.
  7. Decidir de manera libre e informada sobre mi vida reproductiva.
  8. A la igualdad.
  9. Vivir libre de discriminación.
  10. Acceder a información actualizada, veraz, completa, científica y laica sobre sexualidad.
  11. Recibir una educación integral en sexualidad.
  12. Accesar a servicios de salud sexual y reproductiva.
  13. A la identidad sexual.
  14. Participar en políticas públicas sobre sexualidad y reproducción.

Al día de hoy sabemos que el contenido íntimo que involucra a Ainara se trata de una agresión sexual a una menor de edad, cometido por 5 hombres, algunos de ellos también menores de edad, por este hecho ya existe un proceso legal por los delitos de pornografía, violación equiparada, en el que se encuentran señalados Axel A., Carlos R., Nicolás B., Julián G., Patricio A. y QRR. Asimismo, también se desprende el proceso legal en contra de Yosseline H., quien hasta el momento se encuentra privada de su libertad acusada del delito de distribución y almacenamiento de pornografía infantil.

No obstante, este hecho destapa otra problemática de violencia de género igual de importante, la cual vulnera la integridad y la libertad sexual de las mujeres, al grado de dañar la vida privada, los derechos humanos, y que puede causar hasta la muerte, esta es una práctica normalizada, no regulada que inhibe el acceso a la justicia y pone en riesgo la vida de las personas, ya que atentan contra la integridad, la dignidad y la vida privada de las mujeres causando daño psicológico, económico y sexual tanto en el ámbito privado como en el público, además de daño moral, tanto a ellas como a sus familias.

En diversas entrevistas Ainara narra el calvario que vivieron ella y sus familiares tras los constantes señalamientos, burlas y denostaciones hacía su integridad, su sexualidad y el cómo ha decidido vivirla, al grado de verse orillados a cambiar de domicilio en más de una ocasión.
Colocar sobre la mesa esta iniciativa llamada Ley Ainara es impulsar que sea tipificado como delito, con perspectiva de género, a todo aquel que exhiba, calumnie, juzgue y vulnere a través de plataformas de difusión masiva la vida sexual privada de una mujer. Busquemos que la #LeyAinara le permita a las mujeres disfrutar su vida sexual sin temor a ser juzgadas, señaladas y revictimizadas bajo el escarnio público. La libertad sexual y reproductiva es un derecho y nadie tiene porque juzgarte al ejercerla, sin recibir un castigo por ello.

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