¡Aguas con el microblading!

0

El microblading es un tratamiento de belleza muy novedoso y que está en boga; la técnica permite modificar la forma, densidad y color de la ceja, mediante pigmentos de forma semipermanente; es artesanal, ya que los trazos dependen de un profesional, por eso, hay que tener cuidado con los lugares donde lo ofrecen.

No es que veas con ojos de desconfianza a todos los establecimientos de microblading, pero sí es muy importante que te asegures que la persona que te hará el tratamiento sepa cómo aplicarlo.

Si no conoces un lugar de confianza, entonces déjame hablarte de Mar Santana. Ella es dueña de la clínica Microblading, que se ubica en la calle Tabasco, No. 311, en la colonia Roma Norte. Mar destaca entre las mejores del país, principalmente en Acapulco, su ciudad natal, donde también tiene una clínica especializada.

Mar estudió estilismo y micropigmentación. Sus técnicas son muy peculiares, pero sobre todo son especializadas. Ella advierte que en la Ciudad de México hay muchos establecimientos de microblading, pero no todos cuentan con certificaciones e inversión en calidad de producto.

“Como no le invierten, pueden dar un costo más bajo, pero a la larga, le sale más caro a la clienta porque no obtiene el resultado esperado, y esto es más visible con el paso del tiempo. Los pigmentos deben crearse, según la necesidad de cada persona, al igual que la navaja y el ángulo que se va a utilizar, porque cada piel es diferente”.  

¿Cómo detectar un lugar que no te conviene?

Primero, porque no fabrican sus propios pigmentos. En ocasiones, aplican tinta china, una gota de tono negro para oscurecer la mezcla en lugar de personalizar un pigmento, según la colorimetría y forma de tu cara. Con el paso del tiempo, las tintas corrientes terminan viéndose verdes o azules.

Otro error es hacer microblading con dermógrafo. El microblading se llama así porque son micronavajas que pigmentan la ceja, en cambio los dermógrafos son máquinas para tatuar, es decir, que trabajan a mayor profundidad.

Los pigmentos se crean con base en el tipo de piel.

“Aunque se use un pigmento, si la profundidad es la errada, el pigmento se riega y no queda un pelo a pelo definido, además, se mancha y se engrosa la piel, de modo que se inhibe el crecimiento del bello, puede quedar cicatriz, y lo peor de todo es que, como un tatuaje, no se quita”. 

Otro detalle es que no valoren tu tipo de piel. Mar explica que las pieles grasas deben tratarse con mayor cuidado porque los pigmentos pueden tornarse azules o grises. 

Un buen microblading no duele, sólo sentirás un ligero ardor, como si te estuvieras depilando. El proceso tarda entre 60 y 90 minutos, y cualquier persona se lo puede aplicar. Es importante que el día que acudas a tu tratamiento no hayas tomado café, aspirinas ni quemadores de grasa.

Su costo oscila entre los 2,500 y los 6,900 pesos, según la persona que te lo aplique, y el acabado que quieras. Microblading tiene un horario de Lunes a Viernes de 10 am a 5 pm y los sábados de 10 am a 2 pm.