Se acercan tiempos turbios para la industria automotriz tras el ascenso de Donald Trump al poder, el cual a pesar de estar a un par de días de distancia, ha causado estragos desde hace meses. Ahora es General Motors, quien ha causa de la presión ejercida por el gobierno norteamericano entrante, ha decidido trasladar parte de su producción a Estados Unidos.

Mientras que Toyota y Volkswagen defienden sus inversiones en México, General Motors sigue los pasos de Ford y cede ante la presión de Donald Trump, ya que la empresa acaba de anunciar una inversión de mil millones de dólares para sus plantas en Estados Unidos, lo cual contempla mover la producción de ejes para pick ups que se hacían en México, hacia Michigan, creando así alrededor de 450 empleos para estadounidenses, de acuerdo con información publicada por El Universal.

Asimismo, también se trasladaría a Estados Unidos un proveedor de componentes para las nuevas camionetas pick up de General Motors, lo cual sumaría otros 100 empleos perdidos en México.

A través de un comunicado de prensa, Mary Barra, presidenta y directora ejecutiva de General Motors aseguró que su compromiso es con el crecimiento del mercado estadounidense.

Ante estas situaciones, algunas empresas mexicanas han comenzado a responder, como en el caso de Xcaret y Coconal, empresas que anunciaron que dejarán de comprar vehículos a Ford como respuesta al abandono de sus inversiones en nuestro país.

Foto: Wikipedia