En un ambiente familiar y acompañado de amigos, el músico guanajuatense John Krieger ofreció la noche de ayer un concierto en el marco del Festival Internacional Alterno Cervantino (FICAV), un espacio organizado por una comunidad de artistas independientes para mostrar su talento ante el público local y foráneo en la Plazuela de los Ángeles, en el centro de la ciudad de Guanajuato.
El músico, que trabaja en diversos géneros, preparó un repertorio folk e indie. Antes de su presentación, el artista expresó que la importancia del FIVAC radica en que ofrece espacio de expresión para otras manifestaciones de la música y el teatro que están al margen de la institucionalización. Este festival se realiza los días jueves, viernes y sábado a partir de las 7:00. Están cordialmente invitados. La idea de este festival es apoyarse mutuamente entre artistas independientes. “Se da un ambiente muy fraternal. Más allá del compromiso monetario, hay cooperación para sacar a flote el festival”, dijo a este medio Krieger, quien también participio de la organización. De este modo, el lugar continúa con una tradición de casi cuarenta años presentando espectáculos callejeros de teatro y rock.
Antes de la presentación de Krieger estuvieron, en el mismo foro, Necromorfo, banda de heavy metal y Petiplum, “clownista del arrabal” quien hizo reír y amenizó la velada. Dentro de este festival, se han presentado también Los hijos de la mala, por ejemplo.
La anterior presentación de Krieger se realizó el pasado mes de septiembre en el Lechón ilustrado, también en el centro de Guanajuato, en un ambiente íntimo, lugar que el artista calificó de “muy versátil y acogedor”.
El artista confió que tiene un proyecto actualmente de musicalización de paisajes geográficos y humanos de lo largo y ancho del país, por lo que su intensión es viajar traduciendo esa experiencia del paisaje a la música; para ello busca alguna beca que pudiera beneficiarlo.
“Yo no me gano la vida: la vida me gana” y “El arte es un camino sinuoso”, pero “La música es infinita”, dijo poéticamente al referirse a su vida como músico y artista independiente, quien toca cada fin de semana en Club bar, en la colonia Marfil, de la misma ciudad de Guanajuato. Por otra parte, continúa estudiando diversos aspectos de la música como lenguaje universal, así como disfrutando la lectura de Borges. Recientemente descubrió el placer de Verlain y le ha encantado su malditismo.
El autor tocó canciones propias como “Libertad” y “Diez mil cigarrillos”, complementando con covers de Bob Dylan, Leonard Cohen y Johnny Cash, como “Knocking on heaven’s door de Bod Dylan, un homenaje a uno de sus artistas favoritos, con cuya “falsa esperanza” se identifica. Krieger alude a que esta canción supone una gran profundidad literaria y sonora, en una ejecución fácil. El folk es uno de sus géneros favoritos, pues supone una distancia respecto de las demandas del mercado y tiene “mucha sinceridad”, además de que es privilegiadamente social.
Como compositor, Kriger se relaciona con su público asumiéndolo como figura amada, y al mismo tiempo a sus instrumentos como amantes. Durante este concierto tocó la guitarra clásica y la armónica. A su público lo concibe de todas las edades, con aprecio por la literatura y los sonidos progresivos.
En relación con los músicos guanajuatenses que apoya, señaló a su colega y “hermano” (en sentido de amistad) Eliú Guerrero, con quien tiene una buena relación profesional.
El público aplaudió cada una de las interpretaciones de Krieger. Felicitamos al músico John Krieger por su desempeño en el concierto de ayer.













