Apuntes para una poética de la narcoliteratura, trabajo de investigación del profesor Felipe Oliver Fuentes Kraffczyk del Departamento de Letras Hispánicas de la Universidad de Guanajuato, editado en 2013 por la misma Universidad, reúne algunas consideraciones en torno a la llamada narcoliteratura, un fenómeno quizá más editorial y publicitario que literario.

            “La proliferación del narcotráfico ha generado un significativo impacto al interior de la industria literaria. Basta con visitar cualquier librería para corroborar el espacio que las editoriales conceden al narcotráfico a través de la novela, el testimonio y el periodismo. En el caso específico de la ficción, la crítica literaria repite obsesivamente el término de “narconovela” para definir un subgénero narrativo cuya existencia ha sido puesta en duda por diversos escritores y especialistas. ¿Existe verdaderamente una “narconovela”, o se trata de una invención del mercado? Y, de responder afirmativamente, ¿qué la define? Este libro intenta responder a estas preguntas.” Éste es el mensaje de la contraportada del libro, que consta de seis capítulos breves en los que el autor ensaya algunas maneras críticas de acercamiento a este fenómeno

            En “Una polémica estéril”, el autor rastrea las notas publicadas al momento en torno a lo que sería la definición de lo que se ha llamado narcoliteratura. Cita en su repaso la opinión de los escritores más referenciados en esta discusión, la cual dista de ser unánime.

A continuación, pretende analizar la función semántica que el “El cuerpo, la carne y la violencia revolucionaria” tienen en sus interrelaciones entre sí, y cómo éstas conformarían una unidad que es particular de la estética de la narcoliteratura. 

            En “Infiernos locales”, se establecen relaciones intertextuales entre comunidades míticas de la literatura, como Comala y Mancondo (por citar dos de los ejemplos más notables), y los espacios geográficos en que se sitúan algunas de las narrativas literarias del narco. Son interesantes sobre todo las reescrituras o referencias que alrededor de la obra rulfiana (Pedro Páramo) los escritores que ficcionalizan el narcotráfico han hecho, a manera de juego, guiño o tributo. Del mismo, se exploran y las relaciones de estas ficciones con las ciudades concretas de Tijuana, Ciudad Juárez o Medellín, localidades privilegiadas del narco.

En un tercer momento se analiza el uso de las figuras de “La letra y letrado” en las narrativas literarias del narco, cuentos y novelas, no sólo mexicanas, sino también colombianas, país donde, por igual que en éste que habitamos, la llamada narcoliteratura ha cobrado relevancia mediática en los últimos años.

            Finalmente, Fuentes Kraffczyk discurre acerca de “Los metalenguajes del narco”, formas, modos y ritos propios de éste, que incluso llegan a lindar en lo religioso, como en el caso de la adoración de Jesús Malverde, peculiar santo patrono de los narcotráficantes, bandido justiciero del Porfiriato, de quien se consigan aquí las versiones de su leyenda oral, y a quien se se le atribuyen milagros y se le rinde devoción tanto en México como en Estados Unidos. Por otro lado, se habla del narcocorrido, ese fenómeno lírico-musical que aparece acompañado de todo un contexto relacionado con circunstancias sociales, políticas y económicas. En ese espacio de la música popular, el narcotraficante se vuelve acaso un héroe, un vivo ejemplo a seguir o un mito, a contracorriente de la legalidad. Se trata de un fenómeno de institucionalización en ocasiones pagado por el mismo narco, que lo exalta y posiciona a su manera en el imaginario colectivo. Esto porque, según explica el crítico literario, el narcotráficante es también, a pesar de todo, una figura querida y admirada por el pueblo.

            La bibliografía de la obra ayudará al lector interesado a conocer más obras literarias sobre el narco, al mismo tiempo que artículos, reseñas y estudios publicados sobre este particular. El libro, de ágil lectura, evita caer en los excesos del academismo, ofreciendo al lector común un acercamiento sucinto (apuntes, como el autor los llama), pero documentado, y sobre todo reflexivo, para una lectura crítica de este tipo de literatura.

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