En un estudio realizado por Steelcase se reveló que mientras las personas usan dispositivos electrónicos tienden a adoptar ciertas posturas, pero sin el soporte adecuado.

Después de pasar horas en el trabajo, y utilizando los dispositivos en posturas inadecuadas, es lógico que dañemos nuestra columna.

Para evitar estragos en la salud, es necesario cambiar algunas prácticas, además de hacer algunos ajustes en el mobiliario que hay en las oficinas:

Adoptar una buena postura que tenga el soporte adecuado

Tras un periodo largo, es inevitable despegarse del respaldo, pero sentarse en el borde de la silla tampoco es la solución, ya que sólo se traducirá en horribles lumbalgias. Lo mejor es utilizar una silla diseñada para dar soporte a todas las interacciones que tiene la persona con la tecnología actual.

No cruzar las piernas o sentarse sobre ellas

Por muy cómodo que parezca, ambas costumbres tienen un efecto negativo: la primera en la circulación y, la segunda, porque se apoya todo el peso del cuerpo sobre uno de los muslos.

Cambiar la altura de la superficie de trabajo

Incluso si se está sentado de forma correcta, hacerlo por más de una hora sin moverse puede ser perjudicial, pues los músculos se tensan. Además de levantarse de vez en cuando y caminar un poco para despejarse, en los ambientes de trabajo actuales, es primordial implementar el uso de escritorios de altura ajustable que contribuyan al bienestar de la fisiología del trabajador al facilitar el cambio de altura.

Cuidar la vista

Es importante no acercar el rostro al monitor para “ver mejor”, es preferible colocarse de forma que los ojos estén a la misma altura que la parte superior de ésta. De igual forma, los cambios recurrentes por tener dos pantallas sólo provocan que se gire el cuello bruscamente y se dañen las cervicales.

Trabajar en distintos espacios a lo largo del día

Está comprobado que los empleados que tienen la posibilidad de elegir en qué lugar y cómo trabajar son mucho más comprometidos con su empresa. Así que, por más que una persona trate de mejorar su posición, si no cambia de entorno caerá en las mismas posturas para tratar de “sentirse más cómodo”. Para este efecto, es necesario proporcionar espacios colaborativos en los que el trabajador se sienta menos rígido.

Buscar soluciones no dolores

Massaud Seating de Steelcase es un producto que brinda un refugio de comodidad por su respaldo acolchado y sin sacrificar el soporte lumbar. La Brody WorkLounge, por otro lado, proporciona confort además de sujeción de alto rendimiento; incorpora la tecnología patentada LiveLumbar, que aporta un diseño ergonómico; es ajustable para mantener los dispositivos al nivel de los ojos, lo que reduce la tensión tanto en el cuello como en los hombros.

La tecnología es el principal motor que cambia la forma en que trabajamos y vivimos, por ello es indispensable adaptar el ecosistema laboral con soluciones que permitan interactuar con la variedad de dispositivos, pero sin descuidar la salud de los trabajadores.