Escribir sobre el legendario e inmortal Marqués de Sade e imposible, se han escrito varias biografías de él, se han hecho películas: vida y obra. Puede ser que su vida tuviera sexo, “depravación”, orgías, denuncias, encarcelamiento, censura, pero también fue un pensador y filósofo que plasmo a la sociedad de París de una forma distinta.

  • Su nombre completo es: Donatien Alphonse François de Sade.
  • Lo que conocemos más de él: Justine o los infortunios d la virtud, Juliette o las prosperidades del vicio, Las 120 jornadas de Sodoma y La filosofía del tocador, pero también escribió  cuentos, ensayos y piezas de teatro.
  • En sus obras son característicos los antihéroes, protagonistas de violaciones y de disertaciones en las que, mediante sofismas, justifican sus actos. La expresión de un ateísmo radical, además de la descripción de parafilias y actos de violencia, son los temas más recurrentes de sus escritos, en los que prima la idea del triunfo del vicio sobre la virtud.
  • Fue encarcelado bajo el Antiguo Régimen, la Asamblea Revolucionaria, el Consulado y el Primer Imperio francés, pasando veintisiete años de su vida encerrado en diferentes fortalezas y “asilos para locos”. También figuró en las listas de condenados a la guillotina.
  • Protagonizó varios incidentes que se convirtieron en grandes escándalos. En vida, y después de muerto, le han perseguido numerosas leyendas.
  • Sus obras estuvieron incluidas en el Índice de libros prohibidos de la Iglesia Católica.
  • Su nombre ha pasado a la historia convertido en sustantivo. Desde 1834, la palabra “sadismo” aparece en el diccionario en varios idiomas para describir la propia excitación producida al cometer actos de crueldad sobre otra persona.