Las maletas tienen su historia, su evolución y por supuesto su dosis de innovación y creatividad a través de los años.

¿Recuerdas cuál fue la primera maleta que utilizaste? Todos en algún momento de nuestra vida hemos utilizado una para transportar nuestras pertenencias. Estos complementos se han convertido en objetos indispensables a la hora de viajar.

Si echamos un vistazo al pasado veremos que las maletas surgieron desde la Edad Media; eran muy simples: cuadradas y robustas porque debían “aguantar” el peso y soportar las grandes distancias recorridas por sus dueños.

Tenían su respectiva cremallera, con la posibilidad de asegurarla con candado; cierre por correas y hebilla. De llantas ni hablamos, pues las maletas de antes no las incluían.

Hoy día, vemos que las maletas ya son parte hasta del outfit. Varían en colores, tamaños, diseños, materiales y número de compartimentos, ya que cada maleta está pensada para las necesidades de cada persona.

Algunas maletas fueron diseñadas para gente de negocios. Por eso destacan por sus espacios para colocar dispositivos móviles como una laptop, el smartphone, pilas externas y demás.

Generalmente este tipo de maletas son más seguras. Un claro ejemplo es la Prodigy de Samsonite. Se le conoce como la maleta inteligente porque es un equipaje ideal para hombres y mujeres de negocios que están en constante movimiento, ya que su material de policarbonato la hace ligera y flexible al momento de transportar sus pertenencias sin perder resistencia.

El equipaje de ahora es con ruedas y asa extraíble tipo trolley, muy apropiada para desplazarse en los aeropuertos y llevarla cómodamente hasta el hotel, sin tener que cargarla.

Otra diferencia es que algunas maletas modernas incluyen una bolsa de mano. Lipault Paris es una marca que destaca por eso. En estas fiestas decembrinas, eligió el color dorado como protagonista. Su colección Miss Plume está impregnada de este tono, con el fin de proyectar un toque de lujo en quien lo porta.

A ti, ¿qué tipo de maleta te gusta más?