Como si verdaderamente se tratara de una sorpresa, el mundo entero reacciona con temor ante el brutal y arrasador triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Por ello, durante la noche de ayer y la madrugada del día de hoy, el nombre del magnate estadounidense se ha convertido en una tendencia de búsqueda global como consecuencia de la incertidumbre.

Debido a la relación histórico-geográfica que nuestro país mantiene con los Estados Unidos, el resultado de la elección presidencial ha sido un amargo trago para los ciudadanos. No sólo para los que nos encontramos en territorio nacional, sino también para los 34 millones que radican en Estados Unidos.

Dentro de la totalidad del panorama desalentador que todos pronostican, estas son las consecuencias más próximas:

-Depreciación del peso frente al dólar

-Deportaciones masivas de inmigrantes

No obstante, respecto a estos dos puntos, cabe resaltar que la mayor diferencia entre el proyecto político de Donald Trump y la administración de Barack Obama, es la percepción general sobre el personaje, ya que mientras el presidente número 49 de los Estados Unidos y primer presidente de raza negra de esa nación, goza de gran popularidad mediática, de acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), durante su gobierno se registraron alrededor de 2.8 millones de deportaciones, lo que convierte a Obama en el presidente que más personas ha expulsado en la historia del país de las barras y las estrellas, por encima de entidades más odiadas, como Bush hijo o Ronald Reagan.

Del lado de la moneda nacional, la historia tampoco ha sido benigna, y durante 2016 el peso rompió la barrera de los 20 pesos por dólar, esto como consecuencia de la incertidumbre en los mercados internacionales, la caída del petróleo, entre muchos otros factores.

No obstante, el discurso de triunfo de Trump logró tranquilizar de manera aparente a los distintos mercados, ya que al menos por ahora, el discurso de odio se mantiene en pausa.

Trump tendrá que cumplir con su agenda anti mexicanos para mantener contentos a los millones de estadounidenses que le brindaron el voto y que sostuvieron una campaña política fundamentada en la xenofobia, el odio y la promesa utópica de construir un país de ensueño que bastante se aproxima a las promesas realizadas por Hitler y su fallido imperio de los mil años.

Una vez más hemos pecado de ingenuos al creer que en pleno 2016 sería imposible el triunfo político de un discurso racista, misógino y homofóbico. La historia nos ha demostrado más de una vez que el ideal de progreso es una farsa, que no nos encontramos en un ascenso constante de bienestar; más allá de eso, repetimos los mismos errores de manera cíclica, y por ello, una vez más el mundo teme una gran depreciación económica, y peor aún, una nueva guerra entre las grandes potencias económico-militares del orbe.

México experimentó las consecuencias del triunfo de Donald Trump de manera inmediata, perdiendo más de dos pesos de valor frente al dólar en un periodo menor a las 12 horas, de acuerdo con información publicada por Bloomberg. Sin embargo, se trata del comienzo de una depreciación de la moneda nacional que de acuerdo con Forbes, llegará a los 23 pesos por cada billete verde.

Lamentablemente, la realidad más abrumadora es que esta serie de malas noticias comenzarán a diluirse entre todo el caudal de pésimas noticias al que estamos acostumbrados y que mantiene indiferentes a millones de personas, quienes se conforman con lo poco que tienen y que no se preocupan por aquellos menos afortunados.