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Holanda. País de las flores

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¿Sabías que a Holanda se le considera el país de las flores debido a su intenso gusto por ellas? No por nada es quien genera el 56% del negocio mundial de flores, equivalente a un aproximado de 1,7 millones de toneladas al año. Siendo Kenia y Ecuador sus mayores competidores, sin embargo, el liderazgo lo tiene Holanda por su buen marketing.

Tan interesados están en ellas que las han hecho parte de su vida, y no bastando con la numerosa cantidad de tipos y colores, la industria genética a ideado la manera de modificarlas para adquirir el color deseado en tipos de flores que naturalmente no es posible encontrar y, además, para volverlas más duraderas.

Como cultura, es costumbre de los holandeses obsequiar un ramo de flores para cualquier ocasión y sin importar la persona, ya sea que tengan algún parentesco, madres, hermanas, tías; amistades; o cualquier tipo de relación; incluso también de hombres para hombres, gesto no muy común en nuestro país. También adquiridas para adornos hogareños.

Si visitas Holanda será imposible librarte de notar la enorme popularidad que tienen las flores, un ejemplo de ello, se encuentra en su arte, pinturas de naturaleza muerta y la pintura más famosa, “Los Girasoles” de Van Gogh. Hay familias muy antiguas que han conservado negocios de venta de flores desde hace décadas. Te sorprenderá lo baratos que resultan los ramos de Rosas o de Tulipanes, la flor nacional.

A pesar de que el Tulipán proviene de Turquía, donde al ser descubierta por los holandeses en el s. XVII ya contaba con enorme popularidad entre los sultanes. El país europeo decidió adoptar esta exótica flor como propia. Se convirtió en capricho de las clases ricas quienes los adquirían para adornar sus enormes y elegantes jardines y cuyo un único bulbo llegaba a costar hasta 100,000 florines que sería más o menos lo equivalente a 933 mil pesos, además, consideremos que el sueldo promedio anual de un holandés era de 150,000 florines. El bulbo más caro se intercambió por una casa en Ámsterdam.

Y como en un país fanático de algo, no puede faltar su himno anual en un enorme desfile floral donde se exhiben carrozas adornadas de miles de flores de todos tipos y colores.

Así que ya lo saben, si llegan a ir a Holanda, visiten su mercado de flores y si es primavera disfruten del Keukenhof, el parque floral más grande del mundo.