Las culturas antiguas cuentan con un encanto que inexplicablemente atrae. Egipto un lugar lleno de arena, pirámides y momias tiene un encanto que es difícil de explicar, sobre todo por las matemáticas aplicadas que usaban en sus esculturas y pirámides, aplicaciones que influyeron en la Antigua Grecia.

Pero una de las cosas más complicadas del Antiguo Egipto era paso a la otra vida. Llegar al paraíso no solo implicaba que fueras buena persona, sino que invirtiera en el funeral sobre todo en tu libro de la muerte. El pergamino sería un mapa y un libro de conjuros para pasar a cada demonio o bestia que encontraras en cada una de las “puertas” del Duat.

Sin embargo, había una prueba, el juicio final que llevado a cabo en la presencia de Osiris, ahí Anubis pesaría tu corazón con una pluma, en caso de que llegase a pesar menos que la pluma pasabas a tu lugar de descanso, un paraíso incomparable, pero en caso de que pesará más que la pluma, el corazón sería devorado por una bestia con cabeza de cocodrilo y los peores tormentos llegarían a tu espíritu.

Da un poco de miedo pero en ese examen final se podía hacer trampa pues los sacerdotes de los templos ofrecían conjuros especiales para ese momento. El libro de los muertos también era personalizado pero su valor iba en consideración de los conjuros que contuviera y la calidad de los mismos, puede que fuese caro pero el descanso de tu alma lo vale.