La función sexual es un proceso biopsicosocial que aborda cuestiones biológicas, psicológicas y sociales, que dependen de la coordinación de factores endócrinos, vasculares y neurológicos. Debido a esta complejidad y variabilidad, se ha vuelto un campo de estudio de interés científico y social para ayudar a los pacientes en cada aspecto de su vida.
Actualmente la disfunción eréctil es una enfermedad que afecta a 8 millones de mexicanos, de los cuales sólo el 10% lo habla en el consultorio, debido a que, más allá de ser un problema físico, impacta directamente en los aspectos psicológicos y sociales en los pacientes y en su relación con su pareja.
De acuerdo con el doctor Juan Carlos Acosta, Médico Cirujano consultado por Liomont y Sexólogo Clínico, la rigidez del pene desempeña un papel determinante y fundamental en la calidad de la erección y en nuestra sociedad, la dureza está relacionada con el disfrute, la satisfacción, la autoestima y la confianza.
Por esta razón, cuando no se logra o se pierde una erección durante la relación sexual, puede provocar que los pacientes experimenten estrés moderado a severo, sensación de frustración, desánimo, así como sentimientos de desesperación y preocupación.
El especialista mencionó que la mayoría de los hombres buscan erecciones duras y prolongadas para la satisfacción de ambos, por ello un tratamiento integral es fundamental para recuperar la autoconfianza y mejorar el desempeño y relación son su pareja.
“Cuando los hombres pierden la capacidad de obtener o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual satisfactoria, la pareja muestra, de igual forma, una repercusión psicológica al sentirse insegura y no deseada, lo que aumenta la ansiedad de los pacientes y un deterioro paulatino del vínculo con su pareja”, aseguró el doctor Acosta.
En ese sentido, destacó la existencia de tratamientos orales seguros, accesibles y discretos que ayudan a aumentar el flujo de sangre en el pene durante la estimulación sexual, lo que genera una erección aproximadamente a partir de los 12 minutos de haberse tomado, por esta razón se recomienda tomarlos una hora antes de la actividad sexual.
Juan Carlos Acosta compartió algunas recomendaciones que pueden ayudar a los pacientes con disfunción eréctil como:
- No abusar del consumo del tabaco
- Mantener una vida sexual activa
- Realizar ejercicio
- Comer sano y equilibrado
- Que la pareja participe en la evaluación y la elección del tratamiento.











