Nunca pares de reír,
boca con sabor a perlas,
que son todas tus sonrisas
lo que al paladar enseñas
a saborear los colores.
¡Nunca te desaparezcas
aunque tú te pongas pálida
y tus diente se hagan piedras!
¡Así caigas en un sueño
sean tus labios dulce fresa
que siempre pruebe mi boca!