En México algunas personas prefieren y alaban el talento que viene del extranjero, dejando de lado el talento de nuestro país, ¿qué tanto sabes de nuestro famoso director de cine animado?

Nombre, lugar y fecha de nacimiento:

Fernando Ruíz Álvarez y nací en la Ciudad de México el 19 de diciembre de 1941.

¿A qué se dedica Fernando Ruíz?

Soy director de cine animado.

¿Cómo nace tu interés por el mundo de la animación?

Un día vi como dibujaba mi padre y me llamó mucho la atención lo que hacía; fue en ese instante que también comencé a dibujar. De igual forma agradezco a mi papá el haberme inculcado el séptimo arte, le agradezco porque él me llevó a ver películas y cortos animados a los cinematógrafos de aquellos tiempos (el Cinelandia, el Variedades, entre otros). Recuerdo que se hicieron algunos cines especialmente para niños, ya que ahí proyectaban sólo caricaturas; en esos lugares llegaba a pasarme horas y horas en sus salas, disfrutando de los Looney Tunes, Mickey Mouse, Félix el Gato, etcétera.

¿Quiénes inspiraron a Fernando Ruíz para convertirse en director de animación?

Walt Disney y Max Fleischer.

¿De qué se apoyó Fernando Ruiz para empezar a hacer cine?

El haber estudiado la carrera de director de cine en la Universidad Ibero, asimismo cabe resaltar las enseñanzas del Padre Romero Pérez, ya que me dio los fundamentos necesarios para darles vida a personajes inanimados. Gracias a su colaboración empecé a realizar pequeños trabajos de animación, puesto que en ese entonces tenías que apoyarte de la gente experta, pues no existían libros que te explicaran como crear dibujos animados.

¿Cómo lograste entrar a trabajar al mundo del cine?

Gracias a la misma persona que me enseño animación. Un día el Padre Romero, me dijo que estaban por filmar una película con German Valdez “Tin Tan” y que necesitaban de alguien que supieran hacer animación, me hizo la invitación, pues era una persona que contaba con muchas amistades dentro de la industria del cine mexicano. Él era muy amigo de Angélica de Jesús Ortiz, madre de Angélica María, ella estaba a cargo de la producción. Mi papel dentro de la película era hacer un duende que jugara con Tin Tan. Esos fueron mis inicios.

Asimismo se me da una beca para irme a estudiar a la Universidad de California (The University of California, UCLA), no obstante me estaban enseñando lo mismo que había aprendido aquí en México y las clases me resultaban aburridas, por mi cabeza paso el ir a visitar casas productoras y ofrecer mis servicios, la primera que visite, fue la de los estudios Disney; te estoy hablando más o menos del año 1961. Me presente al lugar y fui atendido con amabilidad por parte de sus operadores, el problema era el idioma, aun así me pude comunicar con ellos y les dije que encontraba en la mejor disposición de aprender, ellos me dijeron que no era una escuela, que era una casa productora. Para una mejor comunicación optaron por traerme a Dan Mac Manus para explicarme todo en español, le expliqué lo mismo y me dijo lo que ya me habían dicho, “es una casa productora no una escuela”, sin embargo se me dio la oportunidad de hacer una prueba, Mac Manus quedó sorprendido e inmediatamente me aceptaron. Al recorrer las instalaciones, vi un estudio maravilloso, algo espectacular, cabe resaltar que Dan “Daniel” Mac Manus era de México pero vivió aquí hasta la edad de 18 años; al medio día fuimos a comer al restaurante que se hallaba dentro de los estudios. Yo comía mi hamburguesa y a través de un cristal vi pasar a Walt Disney, Mac Manus no tardo en preguntarme que si lo quería conocer, mi respuesta fue rápida y con un rotundo sí, en ese instante Dan se levantó, y yo, con una velocidad devoré mi hamburguesa. Walt se encontraba en otra área del restaurante, comía con sus ejecutivos. Mac me hizo una señal, me levanté con una rapidez, casi me caía, pero me paré frente al señor Disney con una enorme cara de admiración. Dan me hizo el favor de traducirme, “lo han mandado a estudiar animación a la UCLA, no obstante ha decidido venir a aprender a nuestra casa”, Walt quedó en silencio por un momento y después dijo: “Esto no es una escuela, esto es una casa productora”, pidió mis papeles de la beca y me exigió paciencia, que ellos iban a resolver el problema de la beca.

Se me ofreció quedarme en un hotel perteneciente a la empresa y se me dieron entradas para Disneyland.

Ya laborando con ellos di asistencia a los dibujos de la producción de “La espada en la piedra” ahí me enseñaron más cosas sobre animación. Mi beca duraba tres meses y ellos intervinieron y lograron extenderla por un año.

Paso un detalle muy curioso, el proyecto había terminado, yo quería seguir trabajando en los estudios de Burbank y se lo hice notar al señor Walt, le comenté que sólo arreglaba unos papeles y regresaba, sin embargo me llevé una sorpresa de Disney, me explicó lo siguiente “me da tristeza saber que hay mexicanos exitosos que no quieren regresan a su país, prefieren irse a vivir y dar su vida fuera de su país”, las palabras del señor Disney se adentraron en mí y fue así que pensé en hacer mi propio estudio de animación llamado Anim-art.

¿Tu primer largometraje?

A mis manos llegó un guión cinematográfico que la verdad amé, fue así que decidí quedarme con la obra. El libreto tenía un mensaje bonito, de ahí nace la película de Los Tres Reyes Magos, con dos años producción. En 1976 fue estrenada y presentada en una exhibición como el primer largometraje hecho en México y Latinoamérica, por un alumno de Walt Disney, no nos olvidemos de Dan Mac Manus, ya que él siguió ayudándome con asesorías.

¿Cuánto tiempo lleva Fernando Ruiz en el medio?

Comencé en 1959 y estamos en el 2017, como 58 años llevamos en el mundo de la animación.

¿Qué trabajos has producido durante este tiempo?

Han sido varios, un tipo documental a Televisa que hablaba sobre el trayecto de las olimpiadas, otro mediometraje que hice en 1981 llamado “El gran acontecimiento”, el tema era sobre la aparición de la Virgen de Guadalupe, obra reconocida en ese entonces por el Arzobispo Primado de México, Ernesto Corripio Ahumada y el Papa Juan Pablo II, por 1987 salió otro largometraje titulado “El pequeño ladronzuelo”, con este largometraje ganamos como la mejor película de cine infantil en el festival de Acapulco. Allá por el 79 la ONU celebró el año internacional del niño y convocó a 10 directores para hacer cortos animados de diez minutos, que hablaran sobre los diez derechos del niño, el proyecto fue hecho en conjunto con Italia y buscó países como Alemania, la U.R.S.S., Suecia, Canadá; se habló de un país de habla hispana y pensaron en España, sin embargo España habló del director que dirigió la película de Los Tres Reyes Magos premiada en el Festival de Cine Fantástico celebrado en Barcelona. Hicimos el primero de los diez cortos con una duración aproximadamente de siete minutos, musicalizado por el grandísimo músico italiano “Nino Rota” el creador de la música de “El padrino”, el cortometraje se exhibió en todo el mundo menos en México, la hermana de López Portillo dijo que el cine animado era una cosa rara y apostó por cosas de pésima producción, parecía broma. Recuerdo que un día me hablaron por teléfono, era un reportero de Francia y me preguntó el de por qué no estaba en Cannes “hoy se inaugura Cannes con los cortos de los diez derechos del niño, todos los directores están aquí menos usted”, es la verdad, nadie me informo nada, nadie me comentó nada de la carta que me fue enviada, IMCINE nunca me comunicó nada. Muchas personas dijeron que el mejor corto había sido el nuestro, no obstante nos sacaron del OSCAR por la negligencia que vivíamos en ese entonces por parte de nuestras autoridades.

¿Qué proyecto tienes cocinando en estos momentos?

Estamos trabajando un largometraje en conjunto con el gobierno de Querétaro, contamos la historia de un niño que trata de salvar a sus padres, la historia se maneja en la zona Maya de Tulum y Chichen Itzá, tratamos de manejar un ambiente históricamente correcto. Quiero agradecer el apoyo que nos brinda la Universidad Politécnica Santa Rosa Jáuregui y el estado de Querétaro.

¿Qué es lo más difícil de conseguir para hacer una película de animación?

Conseguir el apoyo económico, la animación 2D es especial, ya que el tiempo de producción es muy largo, hay que entender que el dibujo animado reditúa más.

¿Qué es lo peor que te ha pasado?

Pequeñas cosas a las que no le he dado tanto sentido, pero… Una vez empecé una película llamada Pepita la Oruga, la autora del cuento venía de Guatemala, sin embargo hubo problemas en México con IMCINE y me quitaron el proyecto enviándolo a España, empero usaron mis diseños y le cambiaron el nombre por Katy la Oruga, el trabajo paso a dos grandes amigos los hermanos Moro. Fernando me hizo una llamada para decirme que les habían enviado el proyecto que yo estaba iniciando, pero les dije que no se preocuparan y que continuaran con el trabajo.

¿Han surgido varias técnicas de animación, cuál es de tu agrado?

La animación tradicional, tiene algo bonito, me gusta lo artístico y esa técnica lo tiene todo.

¿Para ti qué es lo más importante que debe de tener una película??

La historia, no los actores, no la mercadotecnia, la historia.

¿Qué opinas de las casas productoras que han surgido en México?

La competencia es buena, sin embargo en México siento que no la hay, para mí, las películas mexicanas de animación que se ha producido son malas y nos están perjudicando, ya que no las han sabido trabajar bien.

¿Qué busca Fernando Ruiz en sus películas?

Siempre he buscado dar un mensaje y divertir a los niños, mi trabajo se ve reflejado en Los Tres Reyes Magos y con Oliver Twist.

¿Directores favoritos de Fernando Ruíz?

Don Bluth, Brad Bird y Hayao Miyazaki y otros que no recuerdo.

¿Películas Favoritas?

Los viajes de Gulliver, Fantasía, Mr. Bug goes to town y muchas más, pero están son las principales.

¿Algo que quiera decir Fernando Ruíz?

¡Recuerden siempre esto, “una buena historia y un buen storyboard, harán una buena película!