Como la bestia encadenada
hemos andado, día tras día,
siendo observados por el ojo del sol
sin llegar nunca… ¡como en noria!
Nuestro ámbito es un estrecho círculo de angustias,
sofocos cotidianos y jadeos.
Como la bestia hemos tropezado, muchas veces.
Las heridas no nos dejan arrodillarnos
a rezar por la hinchazón de nuestros pies.
Como la yunta es esto;
esto que verdaderamente es nuestro amor:
dos animales lerdos, alienados y alineados.
Date cuenta: hacemos un trabajo muy grande
y no sabemos por qué,
y si lo sabemos
no lo comprendemos,
y cuando al fin lo comprendemos
lo olvidamos.
Refrescamos los belfos en el lodo hecho con sudor.
Una cuerda tensa contra el cuello:
tal es el pacto, tal la alianza.
Date cuenta, amor.
Date cuenta…
