Forever is the world es el séptimo y último álbum de estudio de la banda, grabado en Estocolmo, Suecia, producido por Alexander Moklebus (cantante de la banda Zeromancer) y publicado el 18 de septiembre de 2009 por AFM Records. Se trata de un disco calmado en todo momento, de temas más o menos progresivos y que experimenta con ritmos y efectos de sonido inéditos en la banda. Tenemos en él algunos momentos más o menos duros, como en “Deadland”, y crispados como en “Nine days wonder”, pero en realidad es un disco compuesto de melodías y canciones serenas.

Los teclados tienen algunos momentos privilegiados, como en “Forever is the world”, pero son siempre suaves, ambientadores. Las guitarras suenan a veces reposadas, a veces enérgicas, pero contenidas, llegado a sonar de manera espectacular gracias a su distorsión en la postproducción. Se percibe en todo momento una mezcla de sonidos esmerada, experimental por momentos, pero sin riesgos verdaderos; una mezcla que hace un uso considerable de elementos electrónicos, con el fin de reforzar las atmósferas y que es sin duda uno de los trabajos decisivos del álbum. Neil es solista en varios de los temas y la música permite en la mayoría de los casos que Nell Sigland coloree más las canciones con su modulación con respecto a las piezas del álbum anterior. En cuanto a la voz masculina, más que secundaria parece complementaria: su participación en este disco es menor, sonando por momentos gutural, eléctrica y vigorosa; por momentos tranquila y sobria.

De este álbum fue sencillo el tema Deadland, el cual se considera el último en la carrera de la banda. En 2010 se lanzó el EP Addenda, el cual incluye versiones alternas de Forever is the World. “The breaking” es un tema que sólo se encuentra en la edición de vinilo de este álbum. Paralelamente, como uno de los últimos materiales disponibles a la venta, se publicó el 12 de marzo de 2010 el segundo disco en vivo de la banda: The tour edition, junto a un disco extra con remezclas y piezas inéditas.

En un inesperado comunicado en su página oficial del 1 de marzo de 2010, la banda había anunció a su público su despedida de la siguiente manera:

“Después de casi 17 años de existencia, Theatre of Tragedy ha decidido llamar al día del cierre. Esto no ha sido una decisión fácil de tomar y hemos pensado en esto por un largo tiempo. Finalmente, se llegó a este acuerdo durante la producción de nuestro último disco, Forever Is The World. Theatre of Tragedy llegará a su fin el 2 de octubre de 2010, exactamente 17 años después de que empezamos a hacer música juntos. Con los años todos nos hemos esforzado por combinar a Theatre con la vida cotidiana, pero al final ha resultado más difícil. Hemos llegado a apreciar la vida familiar y el empleo, lo que hace muy difícil continuar con esta vida de rock and roll en la carretera. Sabemos que algunos de ustedes probablemente estarán muy decepcionados, pero también esperamos que sigan escuchando nuestra música, que todos ustedes han aprendido a apreciar y amar tanto. ¡Queremos agradecer a todos ustedes por todo su apoyo durante los últimos 17 años! ¡Theatre of Tragedy no habría sido posible sin ustedes! ¡Asegúrense de asistir a los últimos shows de Theatre of Tragedy durante este año! El concierto final tendrá lugar el 2 de octubre en Stavanger, donde todo comenzó. Nuestra música va a vivir… Y para siempre es el mundo.”

 

Para entonces, la banda inicia una gira de despedida por Europa, cuyas presentaciones fueron abiertas por la banda de Metal sinfónico Where angels fall. Y en junio de ese mismo año realizaron la única gira por Latinoamérica que incluyó conciertos en México, Ecuador, Perú, Argentina, Chile, concluyendo en Brasil.

En septiembre de ese mismo año, la banda anuncia su deseo de lanzar un DVD compilatorio; pero a razón de que su discográfica se había retirado sin financiar esta producción, deciden hacer un llamado a sus admiradores para reunir la suma de 4,000 euros. La suma es conseguida, naciendo así el único DVD en la historia de la banda: Last courtain call.

Es así como llegamos al fin de esta ahora legendaria banda, que posiblemente nunca imaginó el alcance y proyección en el mundo que a la larga tendría su música. Como bien profetizaron en su despedida, su música sigue viva: sus primeros discos son material obligado para cualquiera que desee adentrarse a la música de la onda Goth. Fueron ellos los que evolucionaron el Doom y el Gothic Metal al darle prestigio y legitimar en dichos subgéneros lo que ahora se conoce como la fórmula “Bella y bestia” (la combinación vocálica de voz femenina, preferentemente soprano, junto a una voz masculina gutural), prácticamente instaurando esa tradición. Más que de simples músicos, Theatre of Tragedy fue una banda de hacedores de cultura, grandes artistas que comprendieron las exigencias del tiempo, reformulando su arte y evolucionándolo para ofrecer siempre materiales propositivos, novedosos, con la calidad que desde el principio los caracterizó. Por ello, sin duda, quienes conocemos bien esta banda, sabemos que tienen ya su lugar asegurado en la historia de la música.