Lo confieso: mi corazón es un niño enfermo
que en una casa de cartón
mira a su angustiada madre y dice:
“no soy feliz”

Tose y tose el niño enfermo
escuchando la música de una incesante lluvia
que ningún otro escucha.

Tose y tose el niño enfermo
y a su madre dice: “quiero morir”.
Su madre acaricia tiernamente su mejilla
y lo arropa y lo duerme
y le guarda el secreto.

Y en sus sueños el niño enfermo
sueña que tose y tose.