Claudia Arriola Tello (Torreón, Coah., 1973) se considera regia de corazón, pues creció en la ciudad de Monterrey y ha vivido la mayor parte de su vida allí. Estudió la licenciatura en Comunicación en la Universidad Autónoma de Nuevo León, especializándose en publicidad. Ella es la pintora emprendedora detrás de CatStudio (catstudio.com.mx), un proyecto que toma su nombre de las iniciales de la artista. Se trataba en primera instancia de mostrar su trabajo antes que venderlo. Pero afortunadamente su trabajo gustó a la gente y empezó a hacer pedidos. Fue algo que no esperaba y lo cual agradece mucho a la vida.

A ella desde muy pequeña le ha gustado todo lo que tenga que ver con manualidades. Pintaba cuadros para sí misma, para su casa, y veía su ocupación como un pasatiempo. Pasaron los años y ocupó su tiempo en formar una familia, olvidando esa parte de sí, hasta que un tuvo un golpe muy fuerte de la vida: le diagnosticaron artritis reumatoide. “El no poder sostener un pincel con mis manos fue algo que me entristeció mucho, me hizo recapacitar en todo el tiempo que perdí y no pinté. Al controlar la enfermedad y poder volver a mi vida normal me prometí volver a pintar y expresar a través de ella lo hermosa que la vida es”, cuenta la pintora.
En sus cuadros va conjugando el amor por su hija y su familia, la amistad, los malos buenos y malos momentos: “de cualquier situación que pasemos siempre hay algún mensaje y algo que plasmar en un lienzo”, nos dice. Como eje de su creación está el amor, pues se considera una soñadora y “una fiel creyente de que todo debe estar rodeado y realizado en base al amor. En todo acto que hacemos parezca o no, el amor está presente”. Esa es su inspiración y lo que mueve su interior. Y si esto le sirve para mover algo en el interior de los demás, y además decorar un espacio, mucho mejor.
No hay un perfil definido de persona que compre sus cuadros. “La mayoría de mis obras son realizadas con base en lo que mis clientes me platican y quieren expresar. Yo les ayudo a plasmarlo en el lienzo. Cada cuadro cuenta una historia (la que el cliente pidió), cada figura simboliza algo para el cliente. Son cuadros personalizados, creados para cada uno en particular.”
Para ella la pintura es la forma que encontró de expresar su relación con el mundo y su manera de verlo. Su manera de dejar una huella que constate que estuvo aquí. Ser mujer y emprendedora para ella significa luchar por sus sueños y hacer que estos se realicen. La entrega a las personas amadas, la claridad en las metas, la lealtad, le perseverancia, la creatividad, el sentimiento y la sensibilidad son valores que la acompañan en el camino. Ella señala la influencia de las vidas ajenas en la realización de su trabajo, ya que escuchar a las personas y compartir sus vivencias y emociones es algo que la motiva. En el arte encuentra libertad. Cuando pinta se olvida de todo: sólo existe la pintura (acrílico sobre lienzo o madera), sus emociones y ella. “La mano se mueve sola.”

Su trabajo puede encontrarse también en Facebook como CATstudio y en Instagram como catstudio4261. Fuera de las redes de internet, su trabajo ha sido expuesto en el evento “Pletórico” en la ciudad de Monterrey (febrero de este año); así como en “Contrastes” realizado en la ciudad de Xalapa, Veracruz. Próximamente expondrá en “Las almas viajeras” en la ciudad de Monterrey, evento organizado por Latin American Art Gallery.
Admira a Vincent Van Gogh, Romero Britto y Joan Miró, pero admira sobre todo el trabajo y la tenacidad de todos los pintores desconocidos que le ha tocado conocer a través de las redes sociales. Paralelamente, se dedica a su casa, a un negocio de importaciones que tiene con su hermana. Y sobre todo a dar amor a su hija, lo que disfruta y goza al máximo.





