Uno de los mitos que giran en torno a los anticonceptivos orales es que causan obesidad, náuseas y dolor de cabeza. ¿Quieres saber la verdad? Claudia Rampazzo, especialista en sexualidad y terapeuta de pareja, dice que esto es cierto. Sin embargo, sólo aplica para las “llamadas dosis de caballo” de antes y a algunos anticonceptivos que no han innovado en su fórmula.

De acuerdo con la doctora, la medicina ha avanzado de tal forma que hoy encontramos muchos tipos de anticonceptivos, desde orales, cutáneos hasta inyectables e intrauterinos, pero si nos enfocamos en los hormonales, lo de hoy son las microdosis.

Claudia Rampazzo aseguró que entre los beneficios de los anticonceptivos hormonales de dosis bajas se encuentra el 99% de eficacia, pero también regulan el ciclo menstrual, ayudan a las mujeres con síndrome premenstrual, y además mejoran el aspecto de la piel y el cabello sin aumentar de peso.

La especialista declaró que es de suma importancia que existan alternativas que funcionen como un aliado en la vida de las personas, al tiempo que las ayuda a disfrutar de su sexualidad de manera plena y responsable en cada etapa de la vida.

En cuanto a anticonceptivos de microdosis, Rampazzo recomendó Radiance, un producto del laboratorio Liomont. Sin embargo, puso énfasis en que antes de elegir un método es necesario ir al ginecólogo para que éste determine el anticonceptivo que mejor se adapte a tu estilo de vida.

Sabías que…

En México, la tendencia de la fecundidad en las últimas décadas ha mantenido un descenso constante desde finales de los 60, a raíz de la aprobación de las pastillas anticonceptivas, lo que ha provocado que la tasa global de fecundidad pasara de siete hijos, por mujer, a  2.29.

Ante este panorama, los métodos anticonceptivos han sido pieza fundamental para el control de la natalidad, pues se estima que aproximadamente la mitad de mujeres en edad fértil (51.6%) utiliza actualmente uno de estos métodos, de las cuales el 13.5% optan por los anticonceptivos hormonales.